La Protección Civil en el mundo.

 

Basados en el Derecho humanitario, para aliviar la suerte que corrían las personas que sufrían las consecuencias en el desarrollo de conflictos armados y como defensa ante las calamidades ocurridas en las dos guerras mundiales (1914-1945) se dio lugar a la “Conferencia Diplomática para elaborar Convenios internacionales destinados a proteger a las víctimas de la guerra”, convocada por el Consejo Federal Suizo, gerente de los Convenios de Ginebra, el 21 de abril al 12 de agosto de 1949 y entrando en vigor el 21 de octubre de 1950.

En dicha Conferencia participaron sesenta y tres Estados, donde se invitó también a participar al Comité Internacional de la Cruz Roja.  

En el transcurso de cuatro meses de ininterrumpidas e intensas deliberaciones, la Conferencia elaboró cuatro Convenios:

  1. Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para aliviar la suerte que corren los heridos y los enfermos de las fuerzas armadas en campaña.
  2. Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para aliviar la suerte que corren los heridos, los enfermos y los náufragos de las fuerzas armadas en el mar.

III.    Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo al trato debido a los prisioneros de guerra.

  1. Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra.

El IV convenio tenía como finalidad garantizar, incluso en lo más enconado de la guerra, el respeto de la dignidad de la persona humana, demostrando que las personas civiles que están “dentro de la guerra” son expuestas a los mismos peligros —a veces a mayores— que los militares. Título 1, Artículos 1 y 2, Título 2. Artículo 13.

 

El Protocolo 1 adicional a dichos Convenios, estableció que: "…por Protección Civil se entiende el cumplimiento de algunas o todas las tareas humanitarias destinadas a proteger la población contra los peligros de las hostilidades y de las catástrofes y a ayudarla a recuperarse de sus efectos inmediatos, así como facilitar las condiciones necesarias para su supervivencia".

Estas tareas son:

  • Servicio de alarma.
  • Evacuación.
  • Habilitación y organización de refugios.
  • Aplicación de medidas de oscurecimiento.
  • Salvamento.
  • Servicios sanitarios, incluidos los de primeros auxilios, y asistencia religiosa.
  • Lucha contra incendios.
  • Detección y señalamientos de zonas peligrosas.
  • Descontaminación y medidas similares de protección.
  • Provisión de alojamiento y abastecimientos de urgencia.
  • Ayuda en caso de urgencia para el restablecimiento y el mantenimiento del orden en zonas damnificadas.
  • Medidas de urgencia para el restablecimiento de los servicios públicos indispensables.
  • Servicios funerarios de urgencia.
  • Asistencia para la preservación de los bienes esenciales para la supervivencia.
  • Actividades complementarias necesarias para el desempeño de una cualquiera de las tareas mencionadas, incluyendo entre otras cosas la planificación y la organización.